Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús
Curia Provincial
Boletín 3

Te gustaría ingresar a la Compañía de Jesús

La Compañía de Jesús necesita jóvenes inquietos, soñadores, críticos, atrevidos y amorosos, movidos internamente por el proyecto de un Jesús que se entregó a los pobres, capaces de donarse para la construcción de una sociedad más justa y fraterna.

Las situaciones de injusticia retan a nuestra Iglesia a dar grandes respuestas, para aliviar el dolor de esta humanidad, respuestas que surgen desde la mirada cotidiana.

Tú puedes ser un jesuita para prepararte y dar grandes respuestas al dolor cotidiano de nuestra humanidad.

Solo podremos humanizarnos cuando nos sintamos parte de la comunidad humana, sensibles a los que tienen la vida amenazada.

1. ¿Qué significa ser jesuita?
Reconocer que uno es pecador y, sin embargo, llamado a ser compañero de Jesús, como lo fue San Ignacio Ignacio, que suplicaba insistentemente a la Virgen Santísima que "le pusiera con su hijo" y que vio un día al Padre mismo pedir a Jesús, que llevaba su cruz, que aceptara al peregrino en su compañía. (D2. CG XXXII)
2. ¿Qué significa hoy ser compañero de Jesús?
Comprometerse bajo el estandarte de la cruz en la lucha crucial de nuestro tiempo: la lucha por la fe y la lucha por la justicia que la misma fe exige. (D2. CGXXXII)
3. ¿Qué hacen los jesuitas?
Desde que surgió la Compañía de Jesús no tuvo un apostolado específico, sino que la intención de los primeros compañeros es que esta orden fuera una "caballería ligera", es decir, que estuviera atenta a las encrucijadas de la historia para responder a las necesidades según tiempos, lugares y personas.
Por esto los jesuitas tienen una gran variedad de apostolados, esforzándose en responder a las exigencias de su tiempo.
4. ¿Qué tienes que hacer para contactarnos?
Escribir al correo de vocaciones vocaciones@sjmex.org o llamar a nuestras oficinas al tel. (01 55) 52 07 9725

También puedes enviar tus datos generales a la siguiente dirección: Tabasco 164, Colonia Roma, 06400, México, D.F.
5. ¿Cuál es el primer paso para incorporarte con nosotros?
El primer paso es que tú seas candidato. Ser candidato implica que algún jesuita te acompaña en tu discernimiento vocacional para definir tu proyecto de vida. Al ser candidato existe un primer compromiso de parte tuya para asistir a algunas actividades ofrecidas por vocaciones (misiones, ejercicios, retiros, talleres) y de parte del equipo a entrevistarse periódicamente contigo. Todo esto para darte un seguimiento personalizado y clarificar si es tiempo de ingresa al prenoviciado.
6. ¿Cómo puedes conocernos más?
Cuando nos envíes tus datos generales te mandaremos por correo postal unos folletos que te ayuden a tener un panorama general de los jesuitas, y en el acompañamiento que puedas tener seguirás conociéndonos. Pero una vez que te hayas decidido incorporarte con nosotros y que el equipo también así lo vea, es como de candidato pasarás a ser prenovicio, que es un tiempo para confirmar tu decisión.

El prenoviciado consiste en vivir en alguna comunidad jesuita por un año para conocer más de cerca la vida de los jesuitas y confirmar la decisión de ingresar en la Compañía de Jesús. También en este año los jesuitas te conocen para confirmar tu vocación.

El prenoviciado se realiza en parroquias campesinas o urbanas, en centros de derechos humanos, misiones indígenas o algún colegio jesuita. Ahí tendrás la oportunidad de participar de la vida comunitaria de los jesuitas, conocer sus maneras de vivir y de pensar, y el tipo de apostolado que realizan, todo esto para confirmar tu decisión de ser jesuita.

Una vez que termines el prenoviciado estarás listo para ingresar al noviciado de los jesuitas, que para la provincia mexicana se encuentra en Ciudad Guzmán, Jalisco.
7. ¿Cómo descubrir tu vocación?
Si te sientes identificado con la misión de la Compañía de Jesús, su manera vivir el seguimiento a Jesús y descubres que se origina en ti una alegría duradera, es posible que tengas vocación para ser jesuita.

Vives añorando y adquiriendo los modelos de consumo y aún así te sientes vacío.
Estudias tu carrera y sientes que hace falta algo en tu vida.
Tienes tu novia y experimentas una falta de libertad.
Sientes que existe algo mayor que aún no descubres.
Te interesa vivir una experiencia de servicio.
Te preocupa la realidad de nuestro país.
Deseas arriesgarte a ser libre.
Sientes que puedes dar más y no lo haces.
Quieres ser libre para más amar y servir.
Quizás en los jesuitas encuentres algunas respuestas…
8. ¿Qué hace feliz al ser humano?
Descúbrelo tú mismo:

a) Escribe las experiencias que te han dejado mayor alegría, mayor gozo, mayor placer…
b) Busca lo que tienen en común.

Claves

- Tenemos que distinguir entre una alegría efímera y una alegría duradera, aquí esta la clave para descubrir aquello que realmente te hace feliz.
- La mayor satisfacción que podemos experimentar es el sentirnos amados.
- Lo peor que puede experimentar el ser humano es sentirse solo.
- En el discernimiento de espíritus tienes una propuesta para construir una felicidad duradera.
9. ¿Qué hago para saber dónde me quiere Dios?
Dios quiere que tú seas un hombre o una mujer plena, ya lo dijo Jesús en el Evangelio de San Juan 10,10 Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia . Dios quiere que al final de tu vida te sientas satisfecho de lo que hiciste. Por tanto, tú necesitas saber dónde puedes dar lo mejor de ti, dónde puedes desarrollar tus capacidades, dónde puedes crecer en libertad y capacidad de amar, dónde puedes vivir con mayor plenitud el seguimiento de Jesús. Y donde sientas que experimentas un mayor gusto, una mayor alegría, una consolación, es señal de que por ahí Dios te quiere.
10. ¿Cómo hacer una elección de vida?
La elección de vida no se hace de la noche a la mañana. Ignacio de Loyola propone que primero la persona ordene sus afectos para que después pueda buscar y hallar la voluntad de Dios.

Esto quiere decir que se necesita un proceso para construir la libertad necesaria para optar por aquello que te conduce a tu mayor plenitud de vida. La libertad para Ignacio no es hacer lo que yo quiero, como muchas veces no lo dicen los medios de comunicación, sino hacer lo que más conviene al proyecto de Dios, es decir, elegir por aquello que más conduce a la vida plena.

Este proceso es el que se vive en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola y que tú puedes vivir el día que te decidas. Nosotros te esperamos.



SER DIFERENTE …SER JESUITA

14 de Septiembre de 2005 Ciudad de México