
Los jesuitas de la parroquia de Samachiki tienen cuatro líneas de acción:
Se programan inserciones a las comunidades, el acceso a algunas es complicado, los caminos están destruidos y en otras hay que caminar algunas horas para acceder a ellas. Se estudia la lengua a través de informantes que imparten talleres. En las comunidades hay mucha aceptación y confianza al equipo parroquial, se participa de los trabajo comunitarios, en las fiestas, danzas, tesgüinos, se visitan las casas, las familias.
Se promueve la integración y reincorporación de las tradiciones y costumbres de los pueblos, recuperar el sentido religioso de éstas, así como de los ritos y mitos. Se trabaja por una Iglesia que integre a los indígenas con los mestizo. Se apoya en el fortalecimiento de las autoridades tradicionales. Se trabaja en conjunto para que desde los diversos aspectos de la vida rarámuri se inculture el Evangelio. Se fomenta el encuentro entre los diferentes pueblos rarámuri.
El trabajo parroquial está vinculado a proyectos y programas de trabajo que abarcan a toda la Diócesis de la Tarahumara. La Asamblea Diocesana, la Pastoral Indígena, el PROFECTAR, talleres de Salud, CEBs, son momentos para compartir el trabajo en su conjunto. Igualmente se trabaja con la vicaría más directamente, realizando talleres de teología india o talleres de cultura indígena para nuevos agentes de pastoral. Se tienen reuniones comunitarias con los demás jesuitas de la región, igualmente las hermanas Misioneras, así como reuniones entre los miembros de cada obra. En algunas de éstas reuniones se dan talleres de lengua, de diálogo interreligioso, etc.
Daniel Vargas, estudiante jesuita de filosofía
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