San Ignacio de Loyola

El carácter quijotesco de San Ignacio de Loyola, y de la Compañía de Jesús fundada por él, no ha dejado de interesar a católicos y no católicos. Algo muy suyo tuvo Ignacio, y lo dejó en herencia a la Compañía de Jesús, que sigue influyendo en el mundo moderno. El jesuita, como Ignacio hace quinientos años, sigue siendo aceptado por unos y rechazado por otros.

 

Ignacio de Loyola fundó la Compañía de Jesús en 1540 con nueve compañeros, mediante la experiencia de los ejercicios espirituales. Desde entonces, muchos hombres de todo el mundo, a lo largo de 460 años, se han sentido llamados a continuar como religiosos la tarea de Jesús: comunicar que Dios es Padre, instaurando un reino de hermanos bajo el impulso del Espíritu. Pero ¿quién fue Ignacio de Loyola, ese hombre que no buscó otra cosa que la voluntad de Dios para cada momento y para cada circunstancia concreta?

 

Te invitamos a leer una biografía de Ignacio o si prefieres leer (en un español antiguo) la Autobiografía de San Ignacio. Esta Autobiografía recibe este nombre, no tanto por que Ignacio se haya sentado a escribirla, sino porque se la platicó a un compañero durante varias charlas, y éste la escribió después de aquellas entrevistas.