Sector Social

 

Los jesuitas de México, inspirados por el Jesús pobre y humilde que hereda San Ignacio de Loyola, buscan ponerse junto a los crucificados de la historia. Un seguimiento que conduce a tener la libertad para colocarse en las fronteras de la historia, ahí donde aún no se saben cómo responder.

«La frontera indica el extremo a donde nos cuesta llegar, porque se abre a un mundo nuevo…donde necesitamos respuestas nuevas o una búsqueda nueva…donde se necesita hacer algo, pero nadie sabe exactamente qué… Cada frontera tiene un contexto geográfico y cultural propios…El contexto en que se da la frontera determina mucho cómo se va a desarrollar nuestra misión… Las fronteras son lugares difíciles, no fáciles, desprotegidos, a la intemperie, sin caminos trazados, a riego de la propia seguridad y de toda clase de malentendidos en los centros protegidos y tradicionales. Por eso el Papa nos llama allí.» (P. Adolfo Nicolás, Centro Pignatelli, Zaragoza, octubre 29 de 2010)

La Compañía de Jesús desde sus inicios ha estado atenta a las necesidades de los más pobres, los marginados y excluidos: Ignacio que da albergue a las prostitutas y los sin techo en Roma, los primeros jesuitas que cuidan enfermos en los hospitales y aquí, en nuestro México, los grandes trabajos de Eusebio Kino, Salvatierra y tantos otros para favorecer un estilo de vida digno entre los indígenas del Noroeste de nuestro país.

«La tradición de los jesuitas de construir puentes superando las fronteras es algo crucial para el mundo de hoy. Nosotros sólo podremos llegar a ser puentes en medio de las divisiones de un mundo fragmentado si estamos unidos por el amor de Cristo nuestro Señor, por vínculos personales que unieron a Francisco Javier e Ignacio más allá de los mares y por la obediencia que nos envía a todos en misión a cualquier parte del mundo». (C.G. 35 Decreto 3 # 17)

En nuestro país, como en todos los países del tercer mundo, pronto hubo una respuesta a esta inquietud global de los jesuitas, la cual se fue transformando en obras concretas de acompañamiento, solidaridad y servicio a los más pobres. De esta forma van naciendo y desarrollándose distintas obras:

Misión de Bachajón. La misión de Bachajón abarca un territorio de 5000 Km2 equivalente al estado de Colima, atiende a alrededor de 600 comunidades indígenas y cuenta con tres comunidades jesuitas, una en La Arena —que trabaja con indígenas tseltales, tojolabal, tsotsil y Ch’ol—, una en San Cristóbal de las Casas —con tsotsiles, principalmente— y otra en Bachajón —con tseltales y ch’ol—. Promueven la Iglesia autóctona, la formación de catequistas, la organización comunitaria, la defensa de los derechos humanos, el acompañamiento a las comunidades, y la administración de los sacramentos.

Misión de la Tarahumara. La misión de los jesuitas en la Tarahumara atiende a los grupos indígenas rarámuris, principalmente, pero también se convive con otros grupos minoritarios, como los rarómaris y los tepehuanes. El plan de acción que desarrollan los jesuitas consiste, bajo la luz de la inculturación, en el fortalecimiento de la cultura indígena, que se logra a través de dos vías principales: la conservación de sus lenguas, fiestas y costumbres tradicionales.

Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro. Centro de asesoría y acompañamiento a procesos de defensa a los Derechos Humanos en la Ciudad de México. También se cuenta con el Centro de Derechos Humanos de Tabasco en Villahermosa, Tabasco y con el Centro de Derechos Indigenas A.C en Chilón, Chiapas.

Servicio Jesuita a Migrantes México (SJM/MEX). Organización no gubernamental, de carácter humanitario y sin fines de lucro. Su objetivo es fortalecer las comunidades de origen, tránsito y destino de trabajadores migrantes y sus familias a través de la generación de proyectos autogestivos, autosustentables y articulados en redes, e incidir política y socialmente para lograr un impacto significativo en el mejoramiento de sus condiciones de vida y en la reducción de sus niveles de vulnerabilidad. El SJM/MEX tiene sus oficinas en la Ciudad de México y además trabaja directamente en 17 municipios del sur de Veracruz.

Fomento Cultural y Educativo. Organización no gubernamental que acompaña procesos de educación, promoción y organización popular entre indígenas en el centro y sur del país, así como de obreros en las zonas de mayor concentración industrial.

Centro Laboral México. Centro de atención espiritual y desarrollo humano para trabajadores y trabajadoras. La misión de CELAMEX es promover y posibilitar el desarrollo de las personas, comunidades, organizaciones, obras sociales e instituciones, a través de la capacitación y del acompañamiento Psico-Terapéutico y Espiritual.

Todas las obras sociales tienen contacto y colaboran junto con las universidades y colegios, en diversos niveles,  en servicio y promoción social. Y participan en redes civiles y pastorales colaborando con otras obras que no son de la Compañía y coincidimos en nuestra misión por la justicia.

 

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